Reglas de la Oca – Todo lo que has de saber

Los juegos de mesa son una de las actividades más recurrentes cuando se está en familia, además de los juegos de casino y cómo ganar a la ruleta. Los días de comidas familiares, como las Navidades o los cumpleaños de alguno de los familiares, es realmente típico llevar a cabo juegos de sobremesa. En este sentido, el juego de la oca es junto al parchís y el monopoly, que se inicia con dinero que se reparte, uno de los más utilizados para pasar un buen rato en familia y echar unas risas mientras se compite los unos con los otros.

Aunque también existen grupos de amigos que organizan cenas en casa de alguno con posteriores sesiones de juegos de cena, la oca no suele ser uno de los más elegidos. En este caso, los juegos de rol, el monopoly o juegos de preguntas o en equipo suele ser alguno de los elegidos para disfrutar de una buena velada. Sin embargo, los pequeños sí que suelen pasar ratos con los abuelos mientras disfrutan de un juego como las cartas, el parchís o la oca. 

¿Qué es el juego de la Oca?

El juego de la oca es uno de los juegos de mesa más conocidos actualmente en nuestro país. Está disponible para dos o más jugadores que compiten por llegar el primero hasta el final de un tablero que suele estar formado por 63 casillas. Sin embargo, a lo largo del camino, éstos deberán ir superando obstáculo y beneficiándose de algunas casillas especiales que le pueden perjudicar o beneficiar. Al igual que ocurre en el monopoly donde puedes tener que pagar cuando caes en los pisos u hoteles de alguno de tus contricantes, en el juego de la oca, algunas casillas pueden acabar teniendo algún significado especial que desvelaremos a continuación.

El origen de este juego es controvertido. Muchos creen que está relacionada con la famosa guerra de Troya, originada a partir del rapto de Helena por parte de París cuando ésta se iba a casar con Menelao. El origen dicen que es mitológico, ya que París tuvo que elegir entre diferentes diosas y acabó escogiendo a Afrodita quién le prometió casarse con la mujer más guapa de toda Grecia.

A partir de aquí, reunió a los principales reyes griegos, entre los que se encontraban Aquiles, Odiseo o Ágamenon entre otros, para iniciar una travesía por el Mediterráneo hasta plantarse en Troya. La guerra duró años pero los griegos nunca fueron capaces de derribar los altos muros de la ciudad. A partir de aquí, Odiseo, uno de los generales más listos que se recuerdan en la antigua Grecia, originó un plan.

Un origen controvertido para el juego de la oca

Los griegos simularon ofrecer una rendición a los troyanos y, como muestra de su gratitud les ofrecieron un caballo de madera. Sin embargo, el efecto sorpresa era que dentro de este caballo se encontraban soldados griegos que vieron como pudieron superar los altos muros que durante años habían intentado derribar. Desde aquí, se completó la conquista de Troya que se explica en la Íliada.

El disco de Phaistos, del año 2000 aC, ha llevado a muchos a pensar que el juego podía haberse originado allí. En cambio, otros piensan que tuvo su origen en Italia en la corte de los Medici. Era realmente habitual en las cortes absolutistas de toda Europa el uso de los juegos de mesa. Por ejemplo, Napoleón pasaba gran parte de su tiempo libre jugando al ajedrez. En el caso de la oca se piensa que se inició en Florencia, y que posteriormente, pudo haberse extendido a otras partes de las cortes de Europa.

No obstante, también existen teorías que señalan que este juego se inició en España a partir de los templarios, quienes quisieron reflejar en un tablero de juego el famoso Camino de Santiago, que miles de pelegrinos realizan cada año hasta Compostela siguiendo diferentes rutas para conseguir su compostelana llevando a cabo su ruta ya sea a pie, en bicicleta o a caballo. Finalmente, el reino de Alfonso I El Batallador se caracterizó por llevar a cabo numerosas construcciones. Un reflejo de este reino pudo encontrarse en el tablero del juego de la oca. Sin duda, sigue siendo complicado a día de hoy poder descifrar cuál es el origen real de este tipo de juego.

Beneficios de jugar a la Oca

Con todo, existen numerosos beneficios de jugar a la oca, pese a que es uno de los tipos de juegos más simples que existen a día de hoy y donde el ingenio quizás no se pone tanto en valor.

  • Echar unas risas. Sin duda, los juegos de mesa son sinónimo de risas y diversión siempre que se lleven a cabo en el ambiente adecuado. En este sentido, el juego de la oca puede ser uno de ellos para encontrar un entretenimiento para una noche de fin de semana.
  • Estrechar los lazos familiares. Como hemos dicho anteriormente, los días familiares suelen acabar con un juego de mesa después de comer. El juego de la oca puede acabar siendo una elección para aquellos que les falten ideas acerca de que juego acabar poniendo en práctica.
  • Aprender a contar correctamente. Para los más pequeños también puede ser una forma divertida y didáctica de aprender a contar sin la necesidad de tener un tostón de clase de matemáticas. Se divierten a la vez que aprenden.
  • Establecer relaciones sociales. Hay muchos aficionados a los juegos de mesa, y entre ellos al juego de la oca. Por ello, si eres uno de los fans de este tipo de juego, sin duda, aquí tienes una buena oportunidad para conocer a gente con tus mismas afinidades.

De hecho, la afición al juego de la oca creció hasta el punto que se llegó a llevar cabo un programa relacionado con este juego en la televisión española. Incluso, en una de las poblaciones de la provincia de Zaragoza se organiza cada primer fin de semana de octubre un campeonato del mundo de oca. Otros, en cambio, lo relacionan con beber alcohol antes de salir de fiesta jugando a lo que se conoce como Ocalimocho en relación al calimocho, un tipo de vino muy popular.

Cómo jugar a la Oca

Con todo, existen numerosas reglas que se deben conocer para jugar a la oca correctamente. Aunque la metodología de juego es especialmente sencilla ya que cada jugador cuenta con un turno y solo debe tirar un dado, sí que es necesario conocer el significado de las diferentes casillas. Por lo general, se decide quién empieza jugando lanzando el dado. La persona que saque el número más alto acabará siendo aquella persona que iniciará la partida y, que por tanto, tendrá el primer turno. El objetivo del juego, como hemos dicho anteriormente, es ser la primera persona en llegar hasta el final del tablero superando todos los obstáculos y, por tanto, ganar lo que viene a ser una carrera de fondo.

Sin embargo, a diferencia del parchís y sus reglas donde la estrategia puede jugar un papel importante, la oca es puro azar, suerte y diversión. Suele estar situado en la parte opuesta a la de un tablero de parchís. En algunos casos, incluso, puede llegar a encontrarse totalmente suelto al igual que ocurre con el parchís. Por tanto, si se desea es posible combinar ambos juegos o solo centrarse en alguno de ellos.

No obstante, una de las claves para saber jugar a la oca es conocer el significado de cada una de las casillas. Una de las más habituales es la casilla de la oca, que normalmente la puedes encontrar en las casillas 1, 5, 9, 14, 18, 23, 27, 32, 36, 41, 45, 50, 54, 59 y 63 aunque varía en función del tablero.

Seguro que has escuchado la expresión de oca a oca y tiro porque me toca. Básicamente, si se cae en esta casilla se avanza hasta la siguiente oca y se vuelve a lanzar el dado. En algún tipo de juego de la oca, además, puede presentarse algún tipo de variación. Por ejemplo, según el tablero es necesario fijarse en el pico de la oca y su dirección. Puede ocurrir que algunos picos estén en dirección hacia adelante o hacia atrás.

Esto puede llegar a implicar que si caemos en una casilla con el pico hacia atrás se debe retroceder hasta la anterior casilla de oca y finalmente si está hacia adelante se avanza. Recuerda que el ganador de juego de la oca es aquel que llega primero hasta el final del tablero esquivando todos los obstáculos.

Conocer las casillas especiales

Además de la casilla de la oca, los puentes tienen la misma función. Generalmente, se encuentran en las casillas 6 y 12 y, por ello, cuando se cae en alguna de estas casillas se acostumbra a decir «de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente». Por ello, si nos encontramos en la casilla 6 avanzamos hasta la 12 y viceversa volviendo a tirar otro turno. Pero, no todas las casillas de la oca suelen tener tantos beneficios como estas dos.

Es conocida también la casilla de la posada a partir de la cual, el jugador que cae en ella deberá perder dos turnos y esperar a que le vuelva a tocar para seguir jugando. Suele estar situada en la casilla 19, es decir, más o menos a la mitad del tablero. Al igual que ocurre en la posada, si se cae en el pozo de bronce, el castigo también suelen ser dos casillas sin tirar aunque, en este caso, el castigo puede variar en función del tipo de juego del que se hable.

Las casillas de los dados suelen estar situadas en las casillas 26 y 53 respectivamente, aunque el tipo de tablero puede hacer variar el número de cada casilla. En este caso, es realmente importante porque el número en la que esté en el tablero será el número de casillas que se deberán avanzar o retroceder respectivamente. Por tanto, antes de empezar la partida es importante que fijéis correctamente las normas para que no haya ningún tipo de malentendido. Otra de las casillas en la que no es recomendable caer es la del laberinto.

Se suele retroceder hasta la casilla 30, dejando claro el refrán «del laberinto al 30». En la casilla 52, por otro lado, se encuentra la cárcel en la que se suelen perder hasta 3 turnos. Finalmente, la casilla 58 aparece la calavera donde se debe volver a empezar desde el principio.

Sin duda, el signo de la victoria en el juego de la oca se encuentra en la casilla 63. No obstante, ganar puede ser más complicado de lo que parece. Para conseguirlo se debe caer exactamente en dicha casilla. Si se sacan más números se deberá retroceder el número de casillas que sea proporcional a ello. Por ello, la emoción radica en que conseguir ganar una partida de la oca puede acabar convirtiéndose en un suplicio. En este sentido, si se cae en la casilla de la calavera está difícil darle la vuelta pero no es imposible. Por ello, te recomendamos probar esta excitante actividad.

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