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Sevilla es una ciudad que se encuentra en el Sur de España, en la provincia de Andalucía. Es la capital hispalense con el casco histórico más grande del país. Y no solamente eso, también es el tercero más grande de toda Europa (junto con Venecia y Génova).

Hay cientos de lugares que tendrías que ver, porque Sevilla es preciosa y tiene mucho encanto, pero bien es cierto, que hay algunos lugares y rincones que son la estrella por excelencia de la ciudad y sería un pecado irte, sin poderlas ver.

Hay que tener cuidado con esta ciudad en épocas de calor. De hecho, una persona extrajera que no esté acostumbrada al calor, o una persona del país, pero de la zona norte, debe tener muchas precauciones si visita Sevilla en verano, por ejemplo. De hecho, recomendaría poder disfrutar de la ciudad en otra época del año. No es exageración si os digo, que en verano las temperaturas pueden alcanzar los 45º, es una autentica barbaridad… así que los habitantes intentan salir lo menos posible de día y lo hacen al atardecer y aprovechan el fresquito de la noche.

Instrucciones

  1. Imprescindible visitar la Catedral de Sevilla (que es la tercera catedral más grande del mundo) y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En sí, es un conjunto compuesto también por la preciosa Giralda, el Patio de los Naranjos y la Capilla Real. Siempre que se habla de la ciudad se le relaciona con la Giralda, imposible no hacerlo, es por así decirlo, lo que más le representa. La Catedral está construida sobre lo que antes era el Alminar de la antigua Mezquita de Alijama.
    Si queréis saber un poco sobre su arquitectura, fijaros en la parte inferior y veréis que es almohade, en cambio la parte superior es cristiana con el renacimiento y la parte del campanario se terminó con el Giraldillo (la escultura de bronce más grande de Europa). Si habéis visto las lápidas (están situadas a pie de calle en la base de la Giralda) son de la época romana, con su inscripción latina y es que los árabes lo que hacían, era reutilizar el material visigodo y romano en sus propias construcciones. Curioso, ¿verdad? Si puedes caminar bastante y no tienes problemas de movilidad, muy recomendable es, poder subir al campanario. Eso sí, el campanario no es muy accesible. Para hacerlo, tendrás que subir unas 35 rampas (antiguamente las subían a caballo). Desde la zona del campanario podrás tener una vista espectacular de la ciudad, y es son 104 metros.
  2. La Capilla Real: aquí yacen los reyes San Fernando, Alfonso X el Sabio y Pedro I el Cruel (entre otros) y Cristóbal Colón. También podréis apreciar las pinturas de Murillo y en la entrada principal del patio de los naranjos, podréis ver el lagarto, del que hay muchas leyendas populares. Para visitar la catedral tendréis que abonar unos diez euros, si tenéis previsto visitarla, echadle antes un vistazo porque podéis encontrar visitas que son guiadas con audio y, además, gratis.
  3. Algo de tapeo, típico en Andalucía: comer una tapita o tomar algo para descansar después de tanto andar, qué mejor que hacerlo en un lugar típico y con historia. Si es lo que buscáis, poder hacerlo en la Casa Morales. Era una antigua bodega y todavía hoy en día, conservan las tinajas originales. Si lo típico de toda la vida no so gusta tanto y sois más cosmopolitas y modernos, entonces ir al hotel EME, subid a la zona de la terraza y mientras os tomáis un coctel o mojito, podréis ver las espectaculares vistas a la catedral.
  4. Comer lo típico del lugar: Si habéis ido a la plaza de toros de la Maestranza, y os habéis dirigido al barrio del Arenal, estáis de enhorabuena porque ahí probareis las mejores tapas de la ciudad. Está lleno de bares y como recomendación, los que nos gusta comer y beber lo típico andaluz, vamos a La Bodeguita de Antonio Romero (pedir sus montaditos de pringá, el piripi, el pescadito frito en cartucho y el cazón en adobo.
  5. El Real Alcázar: Es el Palacio Real que en su día estuvo más tiempo activo en toda Europa. Se fechó que era desde la evolución de la antigua Hispalis Romana, desde la reconquista musulmana con otras culturas. Y por lo visto, siempre se ha conservado del mismo modo. Impresionante… es digno de admirar, de verdad. Yo he tenido la suerte de visitarlo y lo recomiendo encarecidamente, no os defraudará. Las zonas más destacables son todas, pero hacemos mención especial al arte mudéjar andaluz, el Patio de las Doncellas, la sala de los Reyes (con enormes tapices flamencos), el salón de los Embajadores (fijaros en su impresionante cúpula), los preciosos jardines de Alcázar, con ese aire árabe, moderno, renacentista… está lleno de terrazas, naranjos, palmeras y fuentes. Como anécdota, en estos preciosos jardines se han grabado multitud de películas. Los que seáis fans de la serie de “juego de tronos” lo habéis visto, porque sin destripar dónde aparece, si os digo, que son bastantes tramas…o una temporada. Jeje.
  6. La Torre del Oro está al lado del río Guadalquivir, junto con la gran plaza de toros de Sevilla que es la Maestranza. La Torre del Oro es una torre almohade que cerraba el paso al Arenal con un tramo de la muralla y a su vez, unía la Torre de la Plata. Así formaba una muralla y se podía defender el Alcázar. En su día, se utilizó como una capilla, también como prisión y ahora mismo está destinado a ser el Museo Naval.

Que Necesitas

  • Agua. Mucho líquido para las épocas de primavera/verano.
  • Gorra o gorro para cubrir la cabeza.
  • Protección solar. Aunque no vayáis a la playa, el sol pega muy fuerte.
  • Dinero en efectivo o tarjeta. Sevilla está en España, y ésta, en la Unión Europea, por tanto, la moneda es el Euro.
  • Calzado muy cómodo. Caminareis mucho, subiréis escaleras, muchas rampas… tenedlo en cuenta cuando queráis hacer rutas por la ciudad y descubrir lugares.
  • Ropa cómoda. En épocas de calor, que sea fresquita.
  • Un abanico.
  • Gafas de sol.
  • El teléfono móvil o cámara de fotos.

Consejos

Si tenéis previsto visitar Sevilla en primavera, no podéis faltar a la feria de abril. Donde podréis escuchar sevillanas, ver a los sevillanos en sus casetas bailando, sus típicos trajes de flamencas, los carruajes, probareis el finito (cuidado es una bebida alcohólica con mucha graduación), el jamón salado, las gambitas, el queso… en fin mucho ambiente, juerga y es una fiesta muy típica de Sevilla que se hace cada año en abril. Por eso mismo se llama además, la Feria de Abril.

Cuando pidáis una bebida veréis que en la mayoría de los bares os servirán una tapa. Aquí en Andalucía las tapas son muy generosas tanto es así que hay locales que según vas pidiendo bebidas o algo para comer, te ponen tapas tan generosas que casi ya has comido. Tenedlo en cuenta porque son muy generosos. Igual que el carácter de los sevillanos/as, son afable y muy simpáticos.

Si tienes la oportunidad de poder ir a un tablao y contemplar el arte que tienen bailando sevillanas, o cantando sevillanas, flamenco, cantes rocieros… todo ello, viéndolo mientras comes las típicas tapas andaluzas y te bebes un buen vinito de la tierra.

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