Cuando nos vamos de viaje, ya sea por negocios o por placer, lo primero que hacemos es calcular el número de días que vamos a estar fuera, revisar la temperatura para saber si hará frío o calor en nuestro lugar de destino, pensar en los monumentos que visitaremos o incluso en los regalos que llevaremos a nuestros familiares, a nuestra pareja y a los amigos más íntimos.
Nuestro siguiente paso, una vez resueltas las dudas iniciales, es hacer la maleta. Y siempre nos surge la siguiente pregunta: «¿Qué he de llevar en la maleta?» Aparte de la ropa y los productos de higiene básicos (esponja, geles, colonia, y para las chicas con un pelo difícil nuestro propio secador), no hay que olvidar en ningún momento el botiquín de primeros auxilios con los medicamentos más útiles para que nuestro viaje nunca se convierta en una pesadilla. Además, dependiendo de dónde viajemos, nos será más complicado encontrar y adquirir ciertos medicamentos. Por ejemplo, en Francia no es habitual que las farmacias suministren Ibuprofeno de más de 100 mg, mientras que en España puedes obtenerlo de hasta 600 mg sin necesidad de receta médica.

medicamentos-viaje2

Viajes y medicamentos, tu nueva guía para confeccionar el perfecto botiquín de primeros auxilios

Por suerte, hemos elaborado para ti una sencilla hoja de ruta para que sepas cuáles son los medicamentos que nunca deben de faltar en tu viaje. Además, te animamos a que visites la página web del Ministerio de Sanidad, Servicios sociales e Igualdad, donde podrás encontrar muchos más detalles útiles para confeccionar tu botiquín de primeros auxilios y revisar otros temas relacionados con la salud. Recuerda colocar el botiquín en un lugar fresco y seco y alejado del sol una vez llegues al hotel. Antes de confeccionarlo, revisa la caducidad de los medicamentos. Ahora veamos los pasos a seguir ¡y comencemos este viaje juntos! ¿A qué estás esperando?

Que Necesitas

  • Un neceser que convertiremos en botiquín y que usaremos a partir de ahora y para siempre en nuestros viajes.
  • Los siguientes medicamentos, que se convertirán en tus imprescindibles para cualquier tipo de desplazamiento.

Instrucciones

  1. Analgésicos y antiinflamatorios. No olvides llevar a tus viajes este tipo de medicamentos. Si vas a dar largos paseos o te diriges a un lugar con un clima cambiante, los analgésicos se convertirán en compañeros inseparables para ti. Evita que un dolor muscular o de cabeza te fastidien unas vacaciones de ensueño o no te permitan asistir a reuniones de negocios en las que debes de dar lo mejor de ti. Los más recomendados son el ibuprofeno, el paracetamol o la aspirina. Si eres una mujer y estás con el periodo, no debes utilizar este último. dolor-de-cabeza
  2. Antidiarréicos. Muy importantes si vas a visitar lugares con una alimentación  diferente o con agua poco recomendable para el consumo humano. Algunos lugares como Marruecos pueden suponer varias visitas inesperada al cuarto de baño y ciertos retortijones. Los antidiarréicos más habituales son la loperamida o el racecadotrilo.
  3. Supositorios para el estreñimiento. Si tu flujo intestinal se ve alterado por los viajes de forma permanente no olvides añadir a tu botiquín algún método que alivie el estreñimiento ocasional, ya sean en forma de pastillas o supositorios.
  4. Sales de rehidratación oral. Muy útiles si comienzas con vómitos o diarrea. ¡No las olvides!, verás que pueden salvarte de alguna que otra situación incómoda. Te ayudarán a sentirte mucho mejor y a recuperar la hidratación y sales minerales que hayas podido perder.
  5. Cremas de protección solar. El sol puede ser uno de nuestros principales enemigos en cualquier viaje. Si eres una persona con la piel clara, te recomendamos una protección solar de factor 50, nunca inferior, para evitar posibles quemaduras. Hoy en día existen todo tipo de cremas en el mercado que ayuda a evitar que nos quememos, incluso hay algunos productos que incluyen una base de maquillaje para las chicas. ¡No renuncies a estar perfecta ni siquiera para bañarte en la piscina del hotel!
  6. Repelente de mosquitos y otros insectos. El viajar a climas cálidos nos puede convertir en las víctimas perfectas para los mosquitos de distintos lugares. Además, las picaduras pueden ser una fuente inagotable de enfermedades con las que no estamos dispuestos a convivir. Una simple picadura de mosquito puede trasmitir el dengue, la malaria, la leishmaniasis o la esquistosomiasis. Simplemente con llevar en tu maleta un buen repelente de mosquitos puedes evitar coger y ser portador de alguna enfermedad infeccionas.
  7. Material para curas básicas. Esparadrapo, gasas esterilizadas, tiritas, unas tijeras pequeñas, mercromina o yodo..., son algunos de los materiales clave para hacer una cura básica sobre heridas superficiales. Muy a tener en cuenta sobre todo si en tu viaje vas a ir acompañado de niños o personas mayores, ambos con una piel delicada y proclive a pequeños cortes. Con estos materiales podrías llegar a hacer vendajes sencillos si fuera necesario. vendaje-nino
  8. Medicamentos adecuados para tratar enfermedades crónicas. Si padeces alguna enfermedad crónica, como por ejemplo algún tipo de enfermedad psiquiátrica, ¡no olvides los medicamentos que debes de tomar! Es importante que esta medicación permanezca siempre a tu lado en vez de ser facturada así que llévala en tu bolso de mano. De este modo estará siempre disponible aunque la maleta se pierda y acabe en un destino diferente al tuyo. Te recomendamos, además, que incluyas en la maleta tomas de repuesto -a ser posible por duplicado- para no quedarte corto en el suministro de tu medicación. Solicita a tu médico de cabecera una receta de estos medicamentos para poder comprarlos en tu lugar de destino si es necesario. Entérate bien del nombre genérico del fármaco. De esta manera no estarás obligado a buscar el medicamento de la farmacéutica que te suelen suministrar. Es posible que en el extranjero no encontremos suministros de las mismas farmacéuticas que trabajan en nuestro país de origen. Sería también recomendable que llevaras un breve informe médico actualizado, los datos de tu médico de cabecera y una autorización para transportar esta medicación para uso personal traducida al inglés. Si utilizas marcapasos o lentillas asociadas a algunas operaciones (como por ejemplo operaciones de cataratas), sería recomendable solicitar alguna autorización a tu médico de cabecera para evitar pasar por debajo de detectores de metales. Si viajas al extranjero esta autorización debería estar traducida al inglés para evitar posibles problemas.
  9. Vacunas. Si viajas a ciertos países en el extranjero, es posible que sea necesario que te vacunes para poder realizar estos desplazamientos. Te aconsejamos que te informes, una vez sepas cuál es tu destino, de si es necesario vacunarte. En caso positivo, existen los llamados Centros de Vacunación Internacional para vacunas y antipalúdicos. Si eres de España puedes visitar la siguiente página web del Ministerio de Sanidad, Servicios sociales e Igualdad, para saber cuáles son los pasos a seguir. En caso de pertenecer a otro país, habla con tu médico de cabecera para que te informe o realiza una búsqueda en Google para saber dónde debes de dirigirte.

 

Consejos

Y para terminar unos últimos consejos muy útiles a la hora de hacer el botiquín con tus medicamentos y que te vendrán de perlas en tus viajes:

  • Analgésicos, antidiarréicos, supositorios para el estreñimiento, sales de rehidratación oral, cremas de protección solar, repelente de mosquitos y otros insectos, material para curas básicas y los medicamentos para enfermedades crónicas, son los elementos que compondrán tu botiquín de viaje.
  • No olvides los prospectos ni los envases originales de los medicamentos que lleves en tus desplazamientos.
  • Para enfermedades crónicas recuerda llevar la receta médica, un breve informe de tu enfermedad, los datos de contacto de tu médico de cabecera y por último una autorización que te permita transportar este tipo de medicación fuera de tu país sin correr ningún tipo de riesgo legal. Además, es mejor que lleves todos estos documentos en tu idioma natal y también traducidos al inglés.
  • Lleva una dosis doble de tu medicación para enfermedades crónicas en la maleta y la dosis normal en tu bolso de mano.
  • Si llevas un marcapasos o alguna lentilla con componentes metálicos asociada a ciertas operaciones, como la operación de cataratas, no olvides llevar un documento que te exima de pasar por debajo de los detectores de metales propios de los aeropuertos. Al igual que con el resto de documentación, es mejor que lleves este documento en tu idioma natal y traducido al inglés.
  • Son consideradas como enfermases crónicas aquellas que han de ser tratadas de forma habitual en un Centro de Salud. Se caracterizan por ser de larga duración y por tener una progresión lenta a la hora de evolucionar. Las más comunes son las enfermedades cardiovasculares, la hepatitis crónica, la epilepsia, los trastornos mentales graves, el VIH, las enfermedades respiratorias crónicas o las enfermedades intestinales inflamatorias crónicas. Puedes consultar este link de la OMS para informarte con más detalle.
  • Además de los medicamentos propios que hemos visto, es posible que necesites vacunarte según el lugar al que vayas a viajar. Entérate bien en tu centro de salud antes de comenzar tu viaje.
  • Recuerda que esta guía es una sugerencia para mejorar el botiquín. Puedes llevar más o menos medicamentos según la duración del viaje y el destino al que te dirijas.

 

¡Ya sólo nos queda desearte BUEN VIAJE!

buen viaje

¿Te ha gustado?
3 usuarios han opinado y a un 100,00% le ha gustado.