Ser capaz de hacer fuego en todas las situaciones de la vida es algo especialmente importante para la supervivencia. En muchas ocasiones disponemos de mecheros, encendedores o cerillas para hacer fuego. Pero seguramente, a lo largo de nuestra vida, nos encontremos en alguna situación en la que, por las razones que sean, no podamos prender fuego tan fácilmente.

En este artículo os vamos a enseñar a hacer fuego con cosas que suelen encontrarse en la naturaleza. Así, si alguna vez os veis en la necesidad de encender algo o prender un fuego y no tenéis mechero, podréis hacerlo de igual forma.

¿Cuáles son las técnicas más habituales para hacer un fuego?

Actualmente, disponemos de métodos modernos para prender fuego de forma rápida y sin esfuerzo alguno. Alguno de estos métodos son las cerillas o fósforos, los mecheros o encendedores o el sol (utilizando una lupa para lograr hacer fuego).

Pero, antiguamente, cuando no existían ninguno de estos métodos, se disponía de otras técnicas o métodos para prender fuego. Por ejemplo, la fricción de dos trozos de madera, la percusión de dos piedras o el fuego perpetuo, que consistía en, una vez que se había logrado prender un fuego, impedir que se apagara. Vigilándolo para que siempre permaneciera encendido.

¿Cómo hacer fuego?

Instrucciones para hacer fuego

El taladro de mano:

Este es uno de los métodos más antiguos para conseguir hacer un fuego. Pero es una técnica muy difícil de conseguir, porque necesitas mucho tiempo y esfuerzo. Lo bueno de esta técnica es que tan solo necesitas madera y tus manos para prender fuego.

  1. Construir un nido de yesca: Hacer un nido de yesca consiste en juntar muchos palos pequeños de madera, ramas y hierba seca hasta formar un pequeño círculo. Intenta coger todos los elementos que te parezca que están secos. De esta forma el fuego prenderá antes. Mira a tu alrededor y recoge todas las hojas secas, pastos o hierbas secas y corteza de los árboles. Este nido de yesca será la base para que la llama se encienda.
  2. Haz un corte: necesitaremos un trozo de madera pequeño que hará de base de nuestro fuego. Busca por tus alrededores y coge un trozo de madrea. A continuación, con una navaja o cuchillo (o con una piedra afilada si no dispones de navajas o cuchillos) haz un pequeño corte en forma de V en la madera. El corte debe tener algo de profundidad.
  3. Coge una corteza de árbol: Busca una corteza de árbol y ponla debajo de la madera base. Esta corteza es muy importante ya que será la que inicie una ascua a partir de la fricción que harás luego.
  4. Haz fuego: Cuando tengas la madera base sobre la corteza, ha llegado el momento de conseguir hacer fuego. Busca un palo, rama o madero que actúe como eje. Es mejor que sea redondo. Para que logres conseguir prender un fuego, la rama debe medir por lo menos unos 60 centímetros de longitud. Coloca el palo en el corte en forma de V que hiciste anteriormente en la madera base. Presiona el palo en la base y comienza a girar el palo con tus manos en forma de círculos. Es muy importante que durante todo el tiempo que estés girando mantengas la presión sobre la madera base para que funcione. Sigue girando la rama hasta que logres que se forme un ascua.
  5. Haz el fuego: Cuando veas que se ha formado un ascua, dale un golpe con el palo para que el ascua salte hacia la corteza que pusiste debajo de la madera base. Cuando el ascua esté ya en la corteza, cógela con mucho cuidado y ponla en el nido de yesca. Sopla de forma suave el ascua para que todo se ponga a arder. Verás como la yesca empieza a prender y se empieza a formar un fuego.

Método de la piedra y el acero:

Seguramente sea una idea muy buena llevar en todos tus viajes (sobretodo si vas a la montaña) una piedra y un trozo de acero. Quizás la piedra sea menos importante, ya que podemos encontrar piedras por casi todos los sitios por lo que pasemos, pero el acero sí que es imprescindible. Si no tienes acero siempre puedes utilizar la hoja de una navaja o cuchillo. Otra cosa que debes llevar para que este método funcione es un trocito de Char. El Char es carbón hecho tela. Si no dispones de este carbón en forma de tela, siempre puedes sustituirlo por un trozo de hongo o un trozo de corteza de árbol. La corteza de árbol que mejor te servirá para esto es la del árbol Abedul. Tanto el Char como el trozo de hongo o la corteza del árbol servirán para que la chispa prenda. Lo bueno del carbón hecho tela es que la llama se inicia con mucha más facilidad.

  1. Construir un nido de yesca: Como en el ejemplo anterior, aquí también necesitaremos construir un nido de yesca para poder hacer un fuego. Básicamente, hacer un nido de yesca es imprescindible para poder prender un fuego.
  2. Coge la piedra y el trozo de Char: Lo primero que tienes que hacer es coger la piedra entre tus dedos índice y pulgar. Cógela de tal forma que sobre una parte de la piedra (que será la que choque contra el acero). Ahora, coge el trozo de Char (o el trozo de hongo o el trozo de la corteza de árbol) y colócalo entre la piedra y tu dedo pulgar.
  3. Dale golpes: A continuación, cuando tengas la piedra y el trozo de Char perfectamente colocados, es hora de hacer el fuego. Para hacerlo, tan solo tienes que dar golpes hasta que salte una chispa. Para hacerlo de la forma correcta, coge el acero con la mano dominante y golpea el acero (o el fijo de la navaja) contra la piedra una y otra vez. Verás como las chispas empiezan a saltar. Las chispas saltarán al Char, causando un ascua.
  4. Haz el fuego: Cuando en el Char se haya prendido un ascua, dobla el Char e introdúcelo dentro del nido de yesca. Verás cómo en poco tiempo comenzará a arder y se irá formando poco a poco un fuego. Sopla de forma suave las chispas y las pequeñas llamas que vayan saliendo.

Aquí hemos explicado dos sencillas formas de hacer un fuego. Como ves, se puede prender un fuego de forma sencilla con pocas herramientas. Y, lo mejor de todo es que estas herramientas son fáciles de conseguir o de encontrar en la naturaleza. Lo mejor es que, cuando sepas que vas a ir de excursión a la montaña o a cualquier otro lugar donde puede ser que tengas que hacer un fuego, vaya preparado y lleves los materiales necesarios. Sobretodo lleva siempre mechero o cerillas. Pero, si por la razón que sea no puedes utilizarlos o te has quedado sin ellos, este artículo te da la solución a tus problemas.

Ten en cuenta que siempre hay que tener mucho cuidado y que, una vez que el fuego esté encendido hay que vigilarlo y controlarlo muy bien para que no se extienda y pueda provocar algún incendio.

Esperamos que este artículo os haya sido de gran utilidad.

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